Empatía: Comprender tu experiencia desde el respeto y la sensibilidad sin minimizar lo que sientes.
Respeto: Reconocer tu historia, tus tiempos y tu proceso sin juicios.
Escucha activa: Brindar un espacio donde puedas expresarte con libertad y sentirte verdaderamente escuchado.
Confidencialidad: Cuidar tu privacidad y generar un entorno seguro y confiable.
Acompañamiento humano: Caminar contigo desde la cercanía y la presencia genuina.


